Mi pareja tiene Filofobia

Mi pareja tiene Filofobia

Desde que hablé de la Filofobia o miedo al amor en Proyecto Kahlo me han llegado muchas consultas sobre este tema. Al principio fueron personas que se sentían identificadas con ello, que lo padecían y querían ponerle remedio. Algunxs se quedaron en una respuesta puntual -y luego sólo escuché grillos- y otrxs se animaron a hacer terapia para trabajárselo y, de esa manera, poder vivir sin miedo. Por eso, dejé unos consejillos que podéis leer pinchando aquí. De un tiempo a esta parte las consultas fueron yendo por otros derroteros. Eran personas que estaban iniciando relaciones -o , mejor dicho, intentándolo- con personas con miedo al amor o al compromiso y que me pedían consejo para saber qué hacer y cómo actuar para que no saliese corriendo. Desafortunadamente esta es una consulta que no suele tener un trasfondo positivo. No puedo hacer un listado de cositas a hacer. No puedo decirte qué movimientos van a conseguir que esa persona que padece filofobia se lance a una relación. ¿Por qué? Muy sencillo. Porque la persona que tiene el problema es la que se lo tiene que trabajar. Poniendo un ejemplo -con nombres inventados- María me decía que, para que Mario no huyese, controlaba muchísimo si llamarle o no, intentaba no contarle ningún problema que tuviese para “no agobiarle”, siempre le recibía con una sonrisa, nunca sacaba el tema de volver a quedar, intentaba no reprocharle sus desapariciones aunque fuesen continuas,… ¿Todo esto evita que la persona miedosa salga corriendo? Si. ¿Todo esto hace que establezcas una relación de pareja con ella? No. Por un lado porque esa persona no eres...
De pareja en pareja: encadenando relaciones.

De pareja en pareja: encadenando relaciones.

Hace un tiempo os hablaba de Filofobia o miedo al amor y os di unos consejitos para ponerle remedio, ¿verdad?… ¡uy! por vuestras caras parece que a algunx se os pasó leerlo, ¿no? no pasa nada, lo podéis recordar pinchando aquí 😉 Hoy quería darle la vuelta a la tortilla y ponernos en el punto opuesto: la gente que siente la necesidad de estar en pareja. Esto no tiene nombre como tal -¿Filofilia?- pero la verdad es que se da a menudo y, como pasa con algunas cosillas, a veces está tan camuflado que nos cuesta identificarlo. Todos conocemos a esa persona que encadena parejas, que la veas cuando la veas siempre está ennoviada, igual no con la misma persona pero, efectivamente, siempre está en pareja. Esto no es un trastorno, hay veces que simplemente pasa, en ocasiones las relaciones se rompen porque sin quererlo nos hemos enamorado de otra persona por lo que salimos de una y empezamos otra. Hasta aquí todo perfecto. Entonces, ¿cuando empieza a considerarse un problema?  Cuando tenemos que tener pareja si o si porque sino sentimos que no estamos completos. Cuando nos encontramos vacíxs si no la tenemos, tristes, nostálgicxs, sin ganas de hacer nada, insegurxs,… Porque ahí reside el quid de la cuestión: necesitamos estar en pareja, no queremos estarlo. La gran diferencia entre querer y necesitar a la otra persona; vital para una relación sana. A las personas que les sucede esto les cuesta avanzar por si solas, se han acostumbrado a tener un apoyo siempre ahí. La realidad es que lo único que tenemos 100% seguro en esta vida somos nosotrxs mismxs. Pensamos que por estar acompañadxs no vamos...
Superando el miedo al amor

Superando el miedo al amor

Hace unos meses escribí un artículo en Proyecto Kahlo sobre la Filofobia o el miedo al amor (lo podéis leer pinchando aquí) y es que hay gente que por A o por B termina poniendo trabas a futuras relaciones por miedo a que le hagan daño. Para las personas que se sientan identificadas dejo unos consejillos: 1. El pasado, pasado está. Puede que hayas tenido malas experiencias en el pasado, que hayas vivido alguna relación que te ha marcado o no haya salido bien pero eso no quiere decir que ese vaya a ser el patrón de tu vida. Parece que si, por ejemplo, todas las personas con las que has tenido una relación te han sido infieles la lógica te diga que no debes confiar, que volverá a pasar. ¿La realidad? Cada persona es un mundo y aunque hayas sufrido en el pasado eso no quiere decir que lo vayas a hacer en el futuro. No cierres puertas a la gente, no construyas un murito de defensa a tu alrededor porque lo pasado ya no está y el futuro que crees ver ante ti te lo estás guisando y comiendo tú, lo importante es el ahora y ese muro no te va a dejar disfrutar de ello. 2. El amor no te hace vulnerable. Querer a alguien no es lo que dicen las canciones, no es pasar a ese “sin ti no soy nada” o al mítico “somos uno en un mismo cuerpo” ¡y menos mal! Una relación sana no te va a hacer débil, no es algo incontrolable, el amor es un sentimiento positivo que te puedes permitir expresar, no se rompe por hablar de ello, no se pierde...

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