Eyaculación femenina

Eyaculación femenina

Este es un tema que siempre ha estado en el limbo entre el mito y la realidad, pero la verdad es que sí, la eyaculación femenina existe.

Entendemos por eyaculación femenina aquella emisión de fluido durante el orgasmo que algunas mujeres presentan. Esta definición podría matizarse ya que, algunos expertos, afirman que la eyaculación femenina se da en todas las mujeres, variando la cantidad de líquido o el destino de la emisión del mismo (en algunas ocasiones es expulsado hacia el exterior a través de la uretra y en otras hacia el interior, a la vejiga).

Siempre ha sido un tema a debatir ya que muchos médicos han afirmado que no existe, que realmente es producto de un cierto nivel de incontinencia urinaria, pero cuando algunos expertos se han puesto a analizar dicho líquido, se ha encontrado que, aunque se contienen trazos de urea en niveles mínimos, hay diferencias bioquímicas entre ambos líquidos.

¿De dónde viene esa eyaculación? Tal como apuntan Testud y Latarjet (1975) alrededor de la uretra se disponen abundantes glándulas uretrales, parauretrales y de Skene, que en conjunto forman la llamada “próstata femenina”. El fluido es expelido durante el orgasmo como resultado de las contracciones orgásmicas y muchas mujeres lo viven como una sensación de tener que orinar en el momento del clímax.

¿Qué provoca esta eyaculación? Además de ser consecuencia de las contracciones pélvicas derivadas del orgasmo, parece ser que la estimulación del punto G (situado en el tercio medio de la pared anterior de la vagina) puede inducir o aumentar dicha eyaculación.

Hablando con muchas mujeres es sorprendente el número de ellas que la experimentan pero, eso sí, no todas de forma positiva. Ante esta experiencia aparecen sensaciones de inseguridad, de miedo por lo que pensará su amante, etc.

Como la educación sexual brilla por su ausencia en nuestra sociedad, muchas de ellas ni siquiera saben lo que les pasa, lo viven como si se hubiesen orinado, provocándoles un sentimiento de vergüenza. De esta forma, lo que intentan es controlarlo, se concentran cuando llega ese momento en no expulsar el líquido cortando su orgasmo, lo que es una locura porque es una reacción producida por el placer y no debería avergonzarnos y, muchísimo menos, reprimirnos.

Una de las condiciones básicas para poder alcanzar el orgasmo es dejarse llevar y teniendo todo esto en mente (“no quiero manchar”, “a ver si esta vez no eyaculo”) e intentando controlar nuestros reflejos (al fin y al cabo el orgasmo es un reflejo producido en la región sacro-lumbar) no hacemos otra cosa que interferir en que se desencadene el orgasmo. No es ningún problema no tener un orgasmo durante una relación sexual determinada, pero la sexualidad, como todo, es producto de un aprendizaje y, de esta forma, estamos aprendiendo a no tenerlos, pudiendo terminar en un caso de Anorgasmia o, incluso, en una disfunción de la fase de Deseo.

Por otro lado, habría que quitarse de la cabeza esas ideas que nos han inculcado sobre que el sexo es algo sucio, parece que cualquier cosa procedente de él ya tuviera que ser algo negativo. Hay que conocerse a uno mismo, conocer los fluidos que se segregan y, al igual que vemos natural que nuestra boca segregue determinadas cantidades de saliva o que nuestro cuerpo sude cuando realizamos algún ejercicio físico o tenemos calor, también tenemos que normalizar que en diferentes situaciones nuestro cuerpo puede producir otros líquidos que no por ser menos comunes o, mejor dicho, menos conocidos, son “raros” o “sucios”.

En definitiva, que la eyaculación femenina no es nada negativo (de hecho muchas mujeres “eyaculadoras” afirman que sus orgasmos han sido de mayor intensidad cuando han eyaculado), no es nada de lo que avergonzarse, ni nada raro. Hay que aprender a verlo como una reacción normal y natural de nuestro cuerpo y disfrutar de ella al máximo.

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4 Comentarios

  1. Gracias por este post porque hay mucha gente que no sabe que existe. Yo lo soy y la verdad es que pasar por ello al principio es frustante pero cuando compruebas que es algo natural y que le pasa a más gente todo va bien.

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  2. Muy instructivo! Gracias, lo pondré en práctica!

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