Técnicas de autoexploración mamaria

Técnicas de autoexploración mamaria

Hay que cuidarse y en nuestra mano está el poder hacerlo todos los meses del año con unas técnicas que tan sólo ocuparán 10 minutos de  nuestro tiempo. ¿Y qué son 10 minutos? nada. Y nos puede cambiar mucho la vida.

¿Cuándo las utilizaremos? justo al terminar la menstruación, a lo largo de la semana siguiente.

¿Y tras la menopausia? Lo ideal sería hacerlo una vez al mes, por lo que lo mejor es marcarse siempre el mismo día.

¿Y si soy un hombre cis? El porcentaje de cáncer de mama es muchísimo menor que en el caso de las mujeres pero eso no es que estés libre de ello así que ¡revísate también!

Antes de empezar lo que hay que estar es relajada. Al principio no vas a tener experiencia y es normal que te asustes y estés medio paranoica, que te parezca que veas y notes bultos, etc. pero no hay nada de que preocuparse, hay que saber que todas las mamas son, por así decirlo, como un racimo de uvas en una bolsa por lo que lo de los bultos es normal, esta técnica nos ayudará a conocernos y a saber distinguir cuando esto cambia de un mes a otro.

 

Frente al espejo:

tecnicas autoexploracion mamaria 1

 

1.- Nos colocaremos de pie frente a un espejo con los brazos pegados al cuerpo y observaremos nuestras mamas: la simetría entre ambas y el estado de la piel. Buscaremos si hay zonas con enrojecimiento, eczemas, bultos o resaltes, hundimientos o pequeños hoyuelos y luego prestaremos atención a las areolas y los pezones para ver que no haya retracciones o pequeños hundimientos en los mismos.

 

2.- Luego seguiremos el mismo proceso pero esta vez de perfil.
¿Todo bien? Pues seguimos.

 

 

3.- Nos volvemos a poner frente al espejo pero esta vez con las manos en alto y observaremos como las mamas se levantan. Si lo han hecho de manera simétrica, si su contorno es circular y regular y si no han aparecido hoyuelos o bultos al hacer esto. También observamos las axilas por si viéramos alguna gran diferencia entre una y otra. Vamos girando con las manos en alto hasta ver también nuestro perfil.

 

 

4.- Hemos estado ya con los brazos abajo, luego arriba y ahora nos toca unir las manos a la altura del cuello y hacer fuerza. De esta forma estamos marcando los pectorales y, muchas veces, es en ese momento cuando pueden surgir algunas diferencias.

¿Todo en orden? pues llega el momento de llevarnos el «trabajo» a la cama.

 

 

 

 

Tumbada en la cama:

5.- Para poder comenzar con la palpación nos pondremos en la postura que aparece en el dibujo: tumbada boca arriba, con un cojín o almohada en la espalda y un brazo flexionado bajo la cabeza. ¿Qué brazo? El izquierdo cuando palpemos el pecho izquierdo y el derecho en el caso del derecho, sólo hace falta recordar que cada pecho se palpará con la mano opuesta (el izquierdo con la derecha y viceversa)

 

 

Ahora comenzaremos la exploración utilizando la yema de los 3 dedos medios y asegurándonos que no nos dejamos nada sin palpar. Para esto hay varias formas, ninguna es mejor o peor, así que te animo a que pruebes las 3 y te quedes con la que más cómoda te resulte:

 

En círculo: exploraremos la mama en sentido circular, empezaremos por fuera y el círculo se irá haciendo más pequeño a medida que lleguemos al pezón.

 

 

Del pezón hacia fuera: en esta ocasión iremos haciendo pequeños barridos del interior al exterior de la misma.

 

 

 

 

En zig-zag: iremos explorando el pecho de arriba abajo hasta que la hayamos explorado entera.

 

 

 

6.- Finalmente cogeremos el pezón y lo apretaremos para observar si sale algún líquido. Si así fuese fíjate bien en que aspecto tiene, si es transparente o lechoso, porque le será de ayuda a tu ginecólogx.

7.- Una vez hayamos examinado los pechos, para terminar, bajaremos los brazos y palparemos las axilas por si hubiese algún bultito.

 

¿Cuándo deberemos acudir a Ginecólogía?

Además de la cita de revisión anual, deberías hacerlo si notas alguno de estos signos:

– Si notas que una de las mamas tiene una consistencia distinta a la otra  o ves que difieren mucho en tamaño (siempre teniendo en cuenta que nuestro cuerpo no es simétrico y ya venimos de fábrica con una mama un poco más grande que otra)

– Si descubres algún tipo de mancha, pliegue o puntitos parecidos a los de la piel de naranja.

– Si sale líquido de tu pezón sin estar embarazada ni dando el pecho.

– Si el pezón se retrae, tiene hoyuelos o te salen heriditas.

– Aparece un nuevo bulto en tu pecho o axila.

– Algún bulto, marca o cicatriz que ya tuvieras cambia de forma, tamaño o consistencia.

 

Espero haberme explicado bien y que todas os pongáis con ello, no olvidemos que prevenir es vivir y yo lo que quiero es que lo hagáis de la forma más placentera posible.

 

 

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Quiero agradecer la ayuda de Felipe (La Habitación nº26) con los dibujos, pues una es negada dibujando y él se ha encargado de eso. ¡Muchas gracias!

 

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3 Comentarios

  1. muy buen post, si señora. gracias por colgarlo, seguro que es muy útil

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    • no cuesta nada hacerlo y útil es! 🙂 me alegro que te guste!

      Responder

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