Mudanza sentimental

Mudanza sentimental

Foto: Tumblr Todxs hemos pasado por momentos que nos aturullan, que parece que nos sobrepasan. La sensación esa de que viene todo de golpe y nos hace sentirnos como una hormiguilla en mitad del campo: perdidxs, pequeñxs y con dificultades para discernir por donde tirar. Además, fechas como las que se acercan ahora, son muy propicias para que el dicho “querías caldo, pues toma dos tazas” se haga realidad. Es normal que tantos momentos nos hagan quedarnos en estado de shock aunque sólo sea por un milisegundo, es como si estuviésemos de mudanza. Cada problemilla es una caja y de golpe y porrazo nos hemos encontrado rodeadxs de ellas, sin tener nada más que el suelo para sentarnos y esa casa que antes veíamos tan bonita nos cuesta reconocerla. Llegados a este punto tenemos 2 opciones: darnos por vencidxs y perdernos entre las cajas o empezar a ordenarlas y a darlas forma. Llamadme loca pero me quedo con la segunda, ¿vosotrxs? En el momento en el que vayamos “caja” por “caja”, éstas irán abultando menos y, además, nuestra casa irá cogiendo la forma que queríamos darle. Al igual que en las mudanzas, no tenemos porque abrir todo de golpe y colocarlo de cualquier manera. Tómate tu tiempo, ordena el problema, repasa lo que puedes hacer, aprende de lo que piensas, de lo que sientes y trabájatelo hasta pasar a la siguiente caja. Como siempre, habrá cajas más pesadas que otras pero, de la misma manera, también habrá cajas que se vacíen rápidamente y que enseguida den un toque único a esa habitación que está en tu interior. ¿Y si...
Dispareunia: dolor durante las relaciones coitales

Dispareunia: dolor durante las relaciones coitales

Al dolor que se da cuando se tienen relaciones coitales se le conoce como Dispareunia o Coitalgia. Dos nombres complicadillos para definir algo muy sencillo, ¿verdad?. También estaríamos hablando de Dispareunia cuando el dolor se da con la introducción de tampones o durante las revisiones ginecológicas. ¿Quién puede sufrirla? Por lo general se considera que es algo femenino ya que el porcentaje de hombres que lo sufren es muy pequeño pero oye, no por ello menos molesto y doloroso, así que diremos que todo el mundo puede encontrarse en la situación. Normalmente, en el caso de los hombres, es relativa a la eyaculación. Cuando se da ésta, el hombre suele sentir en estos casos: dolor, picor o quemazón. Lo bueno (todo tiene su lado bueno) es que lo más habitual es que se de por una infección en las vías urinarias por lo que se suele solucionar con un tratamiento médico adecuado. En el caso de las mujeres puede ir asociado a muchas causas: – Que tenga un problema de Vaginismo (ya hablaremos de ello más adelante pero, para entendernos, es cuando las paredes de la vagina se contraen a la hora de tener una relación sexual por lo que, evidentemente, va a resultar doloroso) – Por padecer una infección: como comentábamos con los hombres. – Por alergias: para los hombres, la alergia al látex del que están compuesto la mayoría de los preservativos, es evidente ya que al tener un contacto directo suele ser muy revelador, pero en el caso de las mujeres a veces no se hace tan evidente por los movimientos coitales y, en muchas ocasiones, más de una piensa que tiene algún tipo de problema y lo que está sufriendo...
Una carta muy especial

Una carta muy especial

Ilustración de Qam Este mes de Diciembre suele ser bastante emotivo entre las fiestas, las navidades, el reencuentro con algunos familiares y amigos, las comilonas, las copitas navideñas, los aperitivos que sabes cuando empiezan pero nunca cuando acaban… Por eso Proyecto Kahlo, en esta ocasión, se ha llenado de cartas. Cartas de todo tipo, a nadie en concreto, a una persona en particular,… En mi caso he decidido escribir mi carta a esas personas que siguen encerradas en un «armario» muy incómodo impuesto por los demás, a las personas homosexuales, con muchísimo cariño y esperando poder ayudarles un poquito a quererse tal y como son. Pinchando aquí podéis leerla. ¿Y vosotros? ¿hace cuanto no escribís una carta? Seguro que si dedicáis un poco de tiempo a ello, habrá alguien que os lo agradezca de verdad 🙂 ¡Muchos...
Superando el miedo al amor

Superando el miedo al amor

Hace unos meses escribí un artículo en Proyecto Kahlo sobre la Filofobia o el miedo al amor (lo podéis leer pinchando aquí) y es que hay gente que por A o por B termina poniendo trabas a futuras relaciones por miedo a que le hagan daño. Para las personas que se sientan identificadas dejo unos consejillos: 1. El pasado, pasado está. Puede que hayas tenido malas experiencias en el pasado, que hayas vivido alguna relación que te ha marcado o no haya salido bien pero eso no quiere decir que ese vaya a ser el patrón de tu vida. Parece que si, por ejemplo, todas las personas con las que has tenido una relación te han sido infieles la lógica te diga que no debes confiar, que volverá a pasar. ¿La realidad? Cada persona es un mundo y aunque hayas sufrido en el pasado eso no quiere decir que lo vayas a hacer en el futuro. No cierres puertas a la gente, no construyas un murito de defensa a tu alrededor porque lo pasado ya no está y el futuro que crees ver ante ti te lo estás guisando y comiendo tú, lo importante es el ahora y ese muro no te va a dejar disfrutar de ello. 2. El amor no te hace vulnerable. Querer a alguien no es lo que dicen las canciones, no es pasar a ese «sin ti no soy nada» o al mítico «somos uno en un mismo cuerpo» ¡y menos mal! Una relación sana no te va a hacer débil, no es algo incontrolable, el amor es un sentimiento positivo que te puedes permitir expresar, no se rompe por hablar de ello, no se pierde...
15 consejos MÁS para sentirse mejor

15 consejos MÁS para sentirse mejor

Si 15 Consejos para sentirse mejor no fueron suficientes, aquí os dejo 15 más que espero que también os sirvan en vuestra vida 🙂 1. El fracaso es aprendizaje. Todos podemos fracasar en algo, de hecho, si te paras a pensar en alguna persona que admires seguro que esa también ha fracasado en algo, es normal, no somos perfectos (¡ni ganas!) y para aprender también hay que equivocarse. Así que no le des tantas vueltas, no te quedes tumbado en el suelo después de la caída, levántate y mira hacia el futuro e intenta no volver a tropezarte en la misma piedra. Eso si, también asume que los seres humanos somos expertos en eso por lo que, si así fuera, tampoco seas tan dura/o contigo. 2. Ponte fechas límite. Somos así, muchas veces «dejamos para mañana lo que podemos hacer hoy» porque hay cosas que dan pereza hacer no tenemos a alguien que nos haya puesto una fecha límite para hacerlo… ¿y si lo hacemos nosotros? ¿y si en vez de vivir con un «consumir preferentemente antes de…» vivimos con una «fecha de caducidad» en nuestras acciones? nos quitaríamos muchas cargas de encima y viviríamos más tranquilos y relajados. Además, ya sabéis como son estas cosas, basta que no hagas algo para que te venga a la cabeza en los momentos más inoportunos, como por ejemplo, cuando nos intentamos dormir. Un, dos, tres… responda otra vez. 3. No te rayes. Repetir pensamientos constantemente no es bueno porque al final conseguimos agrandar los problemas y disminuir las alegrías. Si te descubres pensando una y otra vez lo mismo puedes probar...

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